Espectacular
el Grand Prix de Ponce en el 2008
Por:
Carlos Uriarte González
El atletismo es uno de los deportes en que mejor se puede
medir el rendimiento. Para uno conocer y evaluar si una
competencia tuvo calidad y gran nivel internacional, solo
tiene que dar un vistazo a las marcas realizadas por los
competidores y compararlas con otros escenarios en el mundo para llegar a conclusiones
objetivas.
Los que tuvimos la oportunidad de estar presente el 17 de mayo
en el Estadio Francisco “Paquito” Montaner podemos testimoniar
que el Grand Prix de Ponce 2008 fue una competencia histórica,
del más alto nivel celebrada en la larga trayectoria del
atletismo puertorriqueño. Si analizamos los resultados
logrados en los eventos y los comparamos con otras
competencias internacionales que se celebraron en la temporada
del 2008 en el mundo, podemos decir con orgullo que la cita en
la ciudad señorial fue una de las más competitiva y con
mejores resultados del año.
De entrada se mejoraron ocho marcas para la pista y muchas de
ellas registros nunca antes conseguidos en Puerto Rico. Las marcas en 100 y 200
metros logradas por Brendan Christian con tiempo de 10.11 y
20.21, son los tiempos más rápidos logrados por cualquier
atleta en la historia en la rápida pista Mondo del Montaner.
Su tiempo en la centuria fue marca personal para Christian y
en 200 metros, su segunda mejor de su carrera deportiva y
mejor tiempo del año, superando los 20.29 que logró en las
semifinales de los Juegos Olímpicos de Pekín, 10 semanas
después del Grand Prix ponceño.
Otro velocista que maximizó su participación en Ponce, lo fue
el veterano Kim Collins de St. Kitts and Nevis. Collins llegó
segundo en los 100 metros con 10.23 y cuando muchos pensaban
que estaba acabado, él demostró que su participación en el
Grand Prix fue la punta de lanza en su preparación olímpica,
consiguiendo semanas después llegar sexto en la final de los
200 metros de las olimpiadas y adelantar hasta las semifinales
de los 100 metros con tiempo de 10.05. También los presentes
pudieron palpar y medir la fuerza y rapidez de una de las
sensaciones del caribe, Churandy
Martina que voló en el último tramo del relevo de 4 x
100 metros de Antillas Holandesas que finalizó con tiempo de
38.83, el tiempo más rápido
logrado en el país, donde han corrido excelentes equipos como
los de Estados Unidos, Cuba,
Jamaica, Trinidad y otros. Martina, un velocista de alto
calibre, fue cuarto lugar en la final de los 100 metros en
Pekín con 9.93 y luego fue despojado de una medalla de plata
en los 200 metros por pisar la línea al entrar en la recta
final, cronometrando por debajo de los 20 segundos. Este año
tendremos nuevamente la oportunidad de verlo y con grandes
posibilidades de quebrar la marca de la centuria en el
Montaner.
En los 400 metros hubo cinco corredores por debajo de los 46
segundos, ganando el evento Ato Stephens, de Trinidad Tobago,
con 45.01, la mejor marca lograda en la historia en el
Montaner. Ese registro de Stephen fue su mejor desde la
temporada de 2001 y el mejor tiempo del año para él. En esa
prueba compitió Nery Brenes de Costa Rica que arribó cuarto
con 45.69, este luego explotó su talento en la pista olímpica
de Pekín, llegando en cuarto lugar en la semifinal de los 400
metros con tiempo de 44.94. El alto nivel de los atletas
presentes en el cuarto de milla, ayudó que los boricuas Félix
Martínez (46.21), Héctor Carrasquillo (46.51) y el juvenil
Juan Carlos Vega con 46.83,
bajaran de los 47 segundos, algo que no sucedía en las pistas
puertorriqueñas desde las eliminatorias olímpicas de 1976,
cuando lo hicieron en una misma competencia Pedro Ferrer, Iván
Mangual y Djan Madruaga.
Otro clásico y la carrera más esperada y disfrutada por el
público fue los 400 metros vallas, donde tres corredores
bajaron de los 49 segundos. Danny
McFarlane de Jamaica ganó el evento con 48.77, récord
para la pista y el más rápido logrado en Puerto Rico,
escoltado por Leron Bennett de Estados Unidos con 48.94 y el
mimado de la afición, el ídolo local Javier Culson, que
finalizó con 48.99. Fue una carrera espectacular, donde el
veterano McFarlane sacó toda su sapiencia y energías en los
últimos metros para superar a sus rivales. El jamaiquino
McFarlane luego fue cuarto lugar en los Juegos Olímpicos con
48.30, otros tres corredores que vieron acción en la prueba
ponceña, luego fueron semifinalistas en este evento en las
olimpiadas como Jonathan Williams de Belice, Kamani Bayamo de
Panamá y el propio Culson, que finalizó el año en la posición
18 del ranking mundial.
Por otra parte el ganador de los 110 metros vallas, David
Payne de Estados Unidos, con tiempo de 13.49, aprovechó al
máximo su participación en el Grand Prix, para conseguir un
puesto en las eliminatorias de los Estados Unidos y finalizar
con la medalla de plata en las olimpiadas detrás del cubano
Dayron Robles. En salto largo los estadounidenses Brian
Johnson y Dwight Phillips se enfrascaron en una fuerte lucha
que se decidió por dos centímetros, 8.27 metros para Johnson y
8.25 para Phillips, sus mejores marcas del año y la número 16
y 18 del mundo según el ranking del 2008.
En mujeres, la marca de 22.80 de Ebony Floyd de Estados Unidos
en 200 metros, fue la número 25 del mundo en la exigente
prueba. La ganadora de 400 metros, Kia Davis, de Liberia,
logró su mejor registró del año con el tiempo logrado en Ponce
que fue de 51.55. Por primera vez en Puerto Rico, los
aficionados del atletismo, vieron correr a una mujer por debajo de los dos
minutos en 800 metros, con la victoria de la veterana Hazel
Clark de los Estados Unidos que paró el reloj en 1:59.82,
seguida muy de cerca por Marian Burnett de Guyana con 2:00.41
y la colombiana Rosibel García con 2:02.02.
Mientras
tanto, la décima mejor marca de 2008 en los 100 metros vallas
se consiguió en Ponce por Kellie Wells de Estados Unidos. Además, la ganadora
del salto largo Chelsea Hammond, de Jamaica, con 6.59 metros
en Ponce, fue luego cuarto lugar en las olimpiadas con 6.79
metros y la estadounidense Funmi Jimoh que llegó segunda en
Ponce, también fue finalista en Pekín.
Este
resumen comparando los resultados que se lograron en la pista
del Montaner, es un testimonio claro e inequívoco que el Grand
Prix de Ponce 2008 fue una competencia histórica, quizás muy
difícil de superar.